Sentirse como en casa

Enviado por Comunidad Organizaciones Solidarias el lunes, 24 mayo, 2010 a las 10:47

La experiencia que vivimos el 27 de febrero y la que hemos vivido los días que han venido después, han revelado esta necesidad profunda que tenemos todos de sentirnos en casa. Pero también la tristeza por tantos chilenos que no se sienten como en casa, sino abandonados, y la nostalgia de un país en el que todos sus hijos pudieran decir lo mismo de su patria.

 

Sentirse como en casa, no es lo mismo que estar en la casa. No es el lugar, sino el espacio en el que se expresa y acoge la necesidad básica de pertenencia, el sentimiento fundamental de sentirnos de alguien y para alguien. Hay muchas casas en las que no se vive este sentimiento de pertenencia y calor.

 

Este tiempo post terremoto ha despertado en muchos una sensación conocida de alerta y cansancio, de fragilidad y desprotección que cada uno ha vivido en sus terremotos particulares, cuando sus pilares, sus certezas, se han remecido o definitivamente, derrumbado. Esta desprotección y fragilidad propia de los terremotos, los físicos, los psíquicos, los de la muerte, la pobreza, la discapacidad, la violencia, tienen en común el desprendimiento de las apariencias y el develamiento de la verdad. La realidad es la verdad. Y la verdad que en estos días se ha ido revelando es que todos somos vulnerables, que necesitamos ser protegidos, cobijados, comprendidos, escuchados, necesitamos pertenecer y arraigarnos, ser necesarios y necesitados, que llevamos gérmenes de violencia, y que aunque nuestros barrios, billeteras y pretensiones digan lo contrario, todos somos tan iguales.

 

Sentirse como en casa podría ser el lema de la reconstrucción. La frase dice lo que dice y, además, expresa el requisito indispensable y el sentido de esta oración: es el sentir lo que da sentido a la materialidad. Este grito por la reconstrucción del sentido de pertenencia y de la unidad, no es resultado de la reflexión sino de la realidad que hemos vivido. Es lo que hemos visto en la televisión, en el diario, en medio de las carpas, entre los escombros. Es lo que hemos escuchado de los que lo han perdido todo y, sin embargo, dan gracias por estar vivos, de los susurros de las conversaciones apretadas de los que han ido a acompañar y secar lágrimas. Esta experiencia del terremoto significará lo que podamos hacer de ella.  Podemos resignificar el dolor transformándolo en fuente de empatía y unidad, en fundamento de una comunidad en la que todos somos necesitados y necesarios. 

Si pudiéramos levantar no sólo las casas, sino el sentirnos como en casa. Si pudiéramos torcer la mano a la costumbre y no volver a las apariencias del poder sino permanecer en la vulnerabilidad de la realidad que nos hace más pobres pero más hermanos, si pudiéramos pedir perdón por nuestras construcciones egoístas que matan a tantos, si todos pudiéramos mirar y gozar del mar y no sufrirlo, si pudiéramos dar gracias por estar vivos, si pudiéramos reconstruir la casa de todos y juntos decir nos sentimos como en casa

 

Comisión de Reflexión Comunidad Organizaciones Solidarias

ELDIN
ELDIN el lunes, 30 mayo, 2011 a las 18:11

muy bonito el texto y contexto, es mi sueño que un dia nos podamos sentir todos como en casa, en el pais donde vivo, en el continente donde vivo, en el planeta donde vivo,lastimosamente existe en el planeta una gran brecha entre ricos y pobres. los ricos aorillan a los pobres a vivir en las periferias y tanta pobreza es producto de este sistema capitalista que impera en el mundo a los ricos les importa un bledo a tropeyar a los pobres para conseguir realizar sus intereses. estos no quieren compartir su riqueza, como si cuando se mueran se la van allevar de almohada. jesus aconseja a todos de usar el dinero para hacer amigos. y ganarse la vida eterna al compartir. pero a muchos de ellos les pasa como al joven rico cuando jesus le dice solo te falta vender lo que tienes y repartirlo entre los pobres despues ven y sigueme, y el joven se entristecio por que su corazon estaba apegado al dinero. nosotros pobres estamos llamados a luchar por los bienes celestiales practicando el amor y la justicia hoy. que no te pase a ti como al rico. que estando en el infierno pedia que Dios le mandara a lazaro a mojarle la punta de su lengua. sigue compartiendo con los que menos tienen.


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