
Para terminar este año 2007, en el que nació la Comunidad de Organizaciones Solidarias, celebramos un almuerzo campestre que reunió a los directores, miembros de las distintas comisiones de trabajo y colaboradores externos. Fue un momento de mucha fraternidad vivido en la Fundación Cristo Vive.
El padre Francisco Pereira y la hermana Karoline Mayer, bendijeron los mañíos y Araucarias, los primeros símbolos de la Comunidad y las segundas, de cada una de las organizaciones que la conforman.
Los mañíos fueron entregados a cada uno de los directores, con la petición de que nos ayuden a conformar esta Comunidad, que guíen las decisiones y los pasos para ser fieles al sueño que inspiró esta reunión.
Las araucarias fueron entregadas a cada uno de los participantes. Éstas, que crecen en suelos difíciles y que desafían el crudo invierno manteniéndose siempre verdes, simbolizan a las fundaciones miembros de la Comunidad.
Además, música de jóvenes de la Pincoya, “La Pincoyazz”, acompañó cada momento de este emocionante encuentro. Ellos son jóvenes que, apoyados por la fundación Cristo Vive, han vencido la pobreza y se han transformado en esperanza para mucho otros jóvenes del sector, que tantas veces se dejan vencer por la desesperanza.
Con un almuerzo compartido en un clima de mucha fraternidad y alegría, culminó este último encuentro del año 2007.





